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Después de un arduo trabajo de remodelación que ha durado cerca de año y medio, ya se puede saltar de nuevo en el Audi Arena de Oberstdorf. Katharina Althaus fue la encargada de inaugurar el trampolín que presidirá el Campeonato del Mundo del próximo invierno.

Las obras de reconstrucción de las instalaciones provocaron algunos cambios en el programa de entrenamiento de las saltadoras alemanas. "No nos ha resultado fácil, hemos tenido que desplazarnos para cada sesión de entrenamiento", explicaba Katharina Althaus. "Pero me alegra saber que ahora solo tendré diez minutos hasta el trampolín donde voy a entrenar".

El entrenador nacional, Andreas Bauer, es de la misma opinión: “Para cada sesión de entrenamiento teníamos que ir en autobús hasta Garmisch-Partenkirchen u Oberhof. Ahora podemos entrenar de nuevo en casa, en el mismo trampolín que se disputará la Copa del Mundo en invierno". Bauer ya ha programado entrenamientos diarios para su equipo para esta semana.

Desde hace unos meses ya se sabe que, además de las competiciones individuales, mixtas y por equipos en el trampolín pequeño, también habrá una competición individual para las mujeres en el trampolín grande por primera vez en la historia de los Mundiales.

Además de la renovación de los trampolines, incluidas las cubiertas plastificadas, las dos rampas más pequeñas fueron reemplazadas por nuevos trampolines HS 25 y HS 42, se construyó una nueva zona para los deportistas, se instaló una red de protección contra el viento y se modernizaron varias instalaciones.

El presupuesto inicial de 39 millones de euros, de los cuales cerca de 14 millones iban destinados a las instalaciones de saltos de esquí, aumentó en unos 3 millones de euros. Sin embargo, la financiación está asegurada por fondos federales y estatales, según manifestó el alcalde Klaus King.

Al mismo tiempo se aseguró que debido a la pandemia del covid-19, se espera un número limitado de espectadores en las competiciones de la Copa del Mundo.