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La sueca fue una de las saltadoras más brillantes de la apertura de la Copa del Mundo en Wisla. Tras subir al podio, algo que no había conseguido un representante de Suecia en los últimos 30 años, Frida quiere seguir mirando hacia adelante.

Hace mucho tiempo, un tal Jan Bokloev sorprendió a propios y extraños y cambió para siempre el deporte de los saltos de esquí. Inventó el estilo V y ganó el Globo de Cristal en la temporada 1988-89, siendo el único sueco en conseguirlo. Después de tres décadas, Frida Westman ha vuelto a colocar a Suecia en el mapa de los saltos de esquí.

La joven saltadora de Arnaes consiguió este pasado fin de semana el primer podio de la Copa del Mundo para su país en los últimos 30 años, desde aquel tercer puesto que logró su compatriota Mikael Martinsson en Falun (Suecia) en la campaña 1990-91.

"Estoy muy feliz y emocionada por esto. Es una sensación increíble", confesaba la joven saltadora de 21 años.

Frida creció imbuida por el espíritu de los saltos de esquí. Su padre, Magnus Westman, juez de la FIS en la actualidad, también fue saltador, formando parte del equipo nacional sueco que participó en Mundiales y Juegos Olímpicos a principios de los 90. Pero la hija ya le ha superado. Apenas un año después de debutar en competición el invierno pasado, ya ha conseguido su primer podio.

Frida ofreció una actuación sensacional en Wisla. Estuvo entre las mejores desde el primer día y estableció un nuevo récord femenino en el trampolín polaco durante la ronda de clasificación del viernes. Luego, fue cuarta el sábado y tercera el domingo.

"No lo esperaba, pero sabía que me encontraba mejor que este verano. Pensé que podía acabar entre las diez primeras", afirmaba Westman después de lograr su primer podio.

Pero tampoco se sintió demasiado presionada antes de la primera competición. "Solo quiero hacer buenos saltos y divertirme", afirmaba la sueca en una entrevista ante las cámaras de televisión después de la calificación. Y esa actitud le proporcionó un resultado auténticamente inesperado.

Su entrenador personal, el noruego Roar Ljoekelsoey, ex campeón del mundo de vuelo en dos ocasiones, también estaba asombrado. "Sabíamos que sus saltos estaban siendo mejores, especialmente en la fase de vuelo, así que esperábamos buenos resultados, pero no sabíamos cómo sería su rendimiento en comparación con otras saltadoras. No hemos participado en muchos concursos este verano", explicaba el noruego. .

Puede que no estuviera muy seguro de su rendimiento final, pero el primer día ya intuyó que Westman podría llegar muy alto en Wisla. "Especialmente en la ronda de clasificación. La vi saltar tan bien como el resto de rivales".

Pero el camino de Westman hacia el podio ha estado lleno de adversidades. Tuvo dos lesiones graves de rodilla y lo dejó todo por su carrera en los saltos, trasladándose a vivir a Trondheim (Noruega), que será sede del Campeonato del Mundo de Esquí Nórdico en 2025.

"Quería ser la mejor saltadora de esquí del mundo, así que pensé que tenía que mudarme si quería vivir este sueño", explicaba. "En mi país no tenía el ambiente, la gente y los entrenadores. Por eso me trasladé. Hay que hacer eso para ser una saltadora".

Allí conoció a su actual entrenador. Ljoekelsoey trabajaba en Tronderhopp, pero Westman formaba parte de otro grupo de entrenamiento. Una vez que ella empezó a mostrar progresos, sus caminos se unieron.

"Al principio no estaba conmigo. Trabajaba con otro grupo y cuando pasé a otro grupo empecé a trabajar con Roar", señalaba Westman.

El ambiente es mucho más propicio en Noruega, aunque Falun fue sede del Campeonato del Mundo 2015. Y cuando Friedman se mudó a Trondheim, finalmente pudo demostrar todo su potencial.

Sin tener compañeras de equipo, puede compararse con los demás, lo cual es esencial mientras se prepara para una nueva temporada. "Ella salta en Trondheim con más gente. En su mayoría son hombres", afirmaba su entrenador.

Los trampolines de Trondheim están actualmente en su fase final de remodelación, ya que albergarán los Campeonatos del Mundo, pero no ha supuesto un revés en la carrera de Westman. "Entrenamos cerca de Trondheim y también podemos saltar en Lillehammer", explicaba Ljoekelsoey.

El cuarto y el tercer puesto que ha conseguido en Wisla ya han convertido a Westman en una de las principales candidatas. Ella aspira a ser la mejor, pero Roar mantiene la calma cuando le preguntan sobre sus posibilidades de ganar el Globo de Cristal. "¡Tal vez sea un objetivo demasiado alto! Vayamos paso a paso", advertía.

La joven sueca espera haber entrado en el camino correcto para hacer realidad sus sueños. Aunque evita decir hasta donde puede llegar esta temporada, parece claro que su objetivo es obvio. "Siempre creí en mí misma, pensaba que podía ser la mejor. Y ahora estoy más cerca de eso", confesaba Westman.

Frida tendrá una nueva oportunidad para demostrar su potencial a principios de Diciembre en Lillehammer, donde se llevarán a cabo las próximas competiciones de la Copa del Mundo femenina.

Fuente: FIS