Después de más de doce meses con los estadios vacíos en la Copa del Mundo, parece que la primera competición del torneo femenino "Blue Bird" en Nizhny Tagil (Rusia) se disputará con presencia de público junto al trampolín.

El comité organizador de Nizhny Tagil ha anunciado en redes sociales que los espectadores volverán a disfrutar in situ de las competiciones de saltos este próximo fin de semana. Lejos queda ya aquel 10 de marzo de 2020, fecha en la que se disputó en Lillehammer la última prueba de la Copa del Mundo con público.

"Nuestro estadio 'Aist' nos permite separar a los espectadores de los deportistas. Nuestra idea es cubrir un 50 por ciento del aforo, por lo que podremos recibir a 1.000 espectadores cada día", explicaba el jefe de prensa, Andrey Kascha. El requisito previo para la admisión de público es el cumplimiento de todas las medidas sanitarias e higiénicas habituales. Además de los numerosos dispositivos de desinfección y la ventilación constante de los espacios cerrados, el uso de la mascarilla es obligatorio, además de "la presentación de una PCR negativa por parte de todas aquellas personas que no sean espectadores", añadía Kascha.

No habrá un programa paralelo de eventos y esta vez el estadio solo se abrirá para las competiciones. La venta anticipada de entradas ya ha comenzado y se realizará online y en varios puntos de venta en Nizhny Tagil. Las entradas normales costarán 200 rublos (unos 2,30 €), mientras que a los niños y jubilados el acceso apenas les supondrá 50 rublos (0,30 €).

 

El circuito "Bluebird"

El torneo ruso se inició en la temporada 2018-19, con la victoria en la General de la alemana Juliane Seyfarth por delante de la noruega Maren Lundby y de la también germana Katharina Althaus. La segunda edición del circuito, programada para el pasado invierno, tuvo que ser suspendida por la pandemia de la covid-19.

Así pues, en los próximos días las mujeres regresarán a Rusia para competir por un premio total de 25.000 francos suizos (unos 22.500 €), a repartir entre las seis primeras de la clasificación final. La campeona se embolsará 10.000 francos, 7.000 la segunda, 4.000 la tercera, 2.000 la cuarta, 1.500 la quinta y 500 francos suizos la sexta clasificada, respectivamente.

La clasificación general del torneo incluye las puntuaciones obtenidas durante cuatro competiciones individuales en los trampolines de Nizhny Tagil y Chaikovsky. En la región de Sverdlovsk las mujeres competirán en el trampolín HS97, mientras que la Final en Perm Krai se disputará en los trampolines HS102 y HS140.

Además, este invierno, las chicas también celebrarán una competición por equipos adicional en el complejo Snezhinka, aunque los resultados no contarán para la clasificación final del torneo. Para las mujeres, esta será la segunda competición por equipos de la temporada después de la celebrada en Ljubno (Eslovania), con victoria en aquella ocasión para el equipo local.

En cuanto a la logística del Blue Bird, la mayoría de los equipos llegarán a Rusia en vuelo chárter desde Múnich a Ekaterimburgo, mientras que la vuelta se realizará en avión desde Perm a Munich. Los equipos viajarán de Nizhny Tagil a Tchaikovsky en tren, como ya hicieran durante la primera edición en la temporada 2018-19.

Esta vez, la covid-19 impedirá disfrutar del tiempo libre con la acostumbrada visita al Teatro de la Ópera y Ballet de Perm.

Una cosa ya es segura: debido a las restricciones que imperan en Rusia, Nizhny Tagil seguirá siendo la única sede que contará con público esta temporada. Tanto en Planica, en la Final de la Copa del Mundo masculina, como en Chaikovsky, donde se celebrará la Final femenina en esas mismas fechas, las gradas permanecerán vacías.

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