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En la misma sede en la que una semana antes los hombres iniciaron la temporada de invierno, las mejores saltadoras de la Copa del Mundo extenderán sus alas en Nizhny Tagil para dar inicio a una campaña plagada de ilusiones y ambiciosos planes de futuro. No podía ser de otra manera.

Aunque no será en el mismo trampolín que los hombres, sino en el HS97 de los Urales rusos, las mujeres inaugurarán su Copa del Mundo antes que nunca.

Y aunque las competiciones se desarrollen en Rusia, la organización de las pruebas correrá a cargo de China, que, tras verse privada del test preolímpico el pasado invierno por culpa de la pandemia, ha querido poner a prueba su capacidad de liderazgo antes de los Juegos, además de ahorrar costes e  intercambiar sensaciones como organizadora. Además, para los deportistas (ellos y ellas) la experiencia será positiva porque los expertos ya han establecido una comparación significativa entre los trampolines de Nizhny Tagil y los nuevos trampolines olímpicos de Zhangjiakou.

 

Las novedades

La mayor innovación es, sin duda, la utilización del "formato del K.O.", es decir, el sistema de eliminatorias que ya se viene usando en el Cuatro Trampolines masculino. Y es que las chicas van a tener por primera vez un torneo similar, reducido a dos días (Nochevieja y Año Nuevo) en el trampolín esloveno de Ljubno, donde ambas competiciones se disputarán bajo el modo de eliminatorias en la primera manga. Además, a esa primera ronda accederán 50 saltadoras, y no 40 como viene siendo habitual en el circuito femenino. A ese Torneo de San Silvestre como se le ha bautizado se le unirá previsiblemente el trampolín austriaco de Villach la próxima temporada como tercera sede.

Además, por primera vez también se disputarán pruebas de equipos mixtos sobre trampolín grande en la Copa del Mundo. Hombre y mujeres ya volaron juntos en el Grand Prix de Chaikovsky en 2018 y el pasado mes de Septiembre, pero aún no lo habían hecho en la Copa del Mundo. Por lo tanto, la prueba mixta en Willingen será incluso más importante porque la FIS tendrá más motivos para evaluar la posibilidad de organizar una competición femenina de Vuelo en la temporada 2022-23.

Solo hubo un pequeño ajuste en cuanto a la equipación. La encargada del control de material, Aga Baczkowska, vigilará sobre todo las nuevas medidas del traje en la cintura, la parte más ajustada de los 'monos' de saltos. El pasado fin de semana, en Nizhny Tagil, Ryoyu Kobayashi fue descalificado porque su cintura estaba un centímetro por debajo de lo estipulado, y el japonés lo "justificó" por la mala calidad de la comida rusa...

 

Las favoritas

La vigente campeona y, por tanto, primera favorita es Nika Kriznar. La eslovena no solo impresionó la temporada pasada, en la que terminó todas las competiciones entre las diez primeras, sino también este pasado verano: un séptimo, un sexto, dos cuartos y un tercer lugar fue su gran rendimiento en el Grand Prix. Sin embargo, la joven de 21 años todavía ve potencial para seguir progresando. “No estoy del todo satisfecha, tuve algunos bajones de forma en el verano. Pero que no cunda el pánico, puedo manejarlo. Al fin y al cabo, lo que cuenta es el invierno. Estaré lista", explicaba recientemente a 'siol.net'.

Su compatriota Ursa Bogataj fue incluso más protagonista que ella en los últimos meses, ganando cuatro de las siete competiciones y asegurando así la victoria en la general del Gran Premio de Verano. "Trabajé mucho en la técnica, especialmente en la última fase del vuelo antes del aterrizaje", comentaba a 'skispringen.com' sobre su rendimiento. En la Copa del Mundo, la saltadora de Ljubljana solo ha conseguido dos terceros puestos hasta ahora, por lo que sus objetivos son bastante modestos: “El nivel físico y mental tiene que ser alto durante todo el invierno. Espero poder conseguirlo”.

Otra saltadora que sigue en activo y que ya sabe lo que es ganar un Globo de Cristal es Sara Takanashi. Con cuatro títulos y 60 victorias en la Copa del Mundo, la japonesa ostenta todos los récords de los saltos de esquí femeninos. En ausencia de Maren Lundby, la japonesa advierte: "Ya tengo mi medalla olímpica, pero quiero ganar el oro". La falta del oro en los Juegos Olímpicos y en los Mundiales es el único lunar de su exitosa trayectoria. Y, aunque ya lo ha ganado casi todo, no tiene reparos en abrir nuevos caminos: ha perfeccionado un nuevo estilo de salto desde cero y “quiere mostrarle a la gente que he progresado. Si lo consigo, los resultados vendrán por sí solos ".

Marita Kramer ha realizado un camino similar. La turbulenta temporada anterior empezó a forjar su carrera. “Salté en trampolines pequeños y algo más grandes. Así que he mejorado y me he adaptado paso a paso”, señaló. Además, la temporada pasada ganó siete de las 13 competiciones y finalmente se llevó el torneo Blue Bird de Rusia. La austriaca, holandesa de nacimiento, también es una gran aspirante al título.

Silje Opseth también pertenece a este selecto grupo . La temporada pasada la noruega fue la líder del equipo junto a Maren Lundby. Aunque todavía no ha ganado en la Copa del Mundo, luchó por el Globo de Cristal hasta el final, dejando constancia de su potencial. Sus tres podios en el Gran Premio de Verano fueron los primeros frutos del entrenamiento conjunto con sus compañeros del equipo masculino. Y sus ambiciones también han crecido. Al preguntarle por su objetivo para esta temporada, Silje respondió claramente: "¡Quiero ganar el oro olímpico!".

La temporada empieza este jueves en Nizhny Tagil con la Calificación. El viernes, la primera competición podrá seguirse en directo por la app de Eurosport a partir de las 15.30 horas (en diferido a las 18.15h por Eurosport 1).  Y la segunda competición se ofrecerá en directo por Eurosport 2 el sábado desde las 12.00 horas del mediodía.

Fuente: skispringen.com