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La pandemia del coronavirus sigue golpeando la normalidad deportiva. Después de que se cancelaran varias competiciones, y, cuando parecía que la temporada para las mujeres no arrancaría hasta mediados de Enero, finalmente será el trampolín austriaco de Ramsau am Dachstein, sede de aquel gran Mundial Nórdico de 1999, donde comience este viernes la Copa del Mundo femenina 2020-21.

Casi un mes después del inicio del circuito masculino, las saltadoras vuelven a la acción después de que la prevista inauguración de la Copa del Mundo en Lillehammer fuera pospuesta por el riesgo de contagios en Noruega. De hecho, ya se han cancelado ocho competiciones y ninguna de ellas reemplazada, a diferencia de la masculina, donde cuatro han sido suspendidas pero reubicadas en Klingenthal y Polonia (con sede aún por confirmar) a lo largo del calendario de 2021. Todo apunta a que la temporada femenina solo se reanudará el penúltimo fin de semana de Enero, tras un parón de cinco semanas después de la cita de Ramsau.

Esta aparente "apatía" de la FIS por las competiciones femeninas que se han perdido por el camino ha provocado algunos intercambios de opiniones en redes sociales en los últimos días. El director de competición del circuito masculino, Sandro Pertile, dejó entrever que las mujeres todavía no generan los mismos ingresos ni el mismo interés entre organizadores, patrocinadores y público, queriendo explicar con ello la ausencia de reemplazos para las competiciones que han dejado de organizarse.

La respuesta llegó de boca de Maren Lundby, la gran campeona noruega de las últimas temporadas: “Estoy segura de que también se podría haber organizado algo para nosotras si hubieran querido. Los hombres encontraron sustitutos bastante rápido. Es muy frustrante cuando inviertes tanto tiempo, has entrenado día tras día desde Marzo, y ahora no puedes competir".

Todo apunta a que esta edición de la Copa del Mundo femenina resulte más corta de lo previsto inicialmente. El calendario aprobado para la temporada incluía 24 competiciones, y por el momento hay planes para disputar sólo 16 de ellas, incluida esta primera cita adicional en Ramsau.

La principal candidata a la victoria en la General es Maren Lundby. La noruega ha triunfado en las tres ediciones anteriores y ahora tiene la oportunidad de convertirse en la primera saltadora de la historia, e incluso incluyendo la competición masculina, en ganar el Globo de Cristal por cuarta vez consecutiva. Entre las grandes rivales de la campeona olímpica de Pyongyang se encuentran, entre otras las austriacas Chiara Hoelzl y Daniela Iraschko-Stolz, las japonesas: Sara Takanashi y Yuki Ito, la alemana Katharina Althaus y la eslovena Nika Kriznar y Ema Klinec.

En la ronda de Calificación de este jueves en Ramsau participarán 62 saltadoras de dieciséis países. A este inicio de temporada faltarán la austriaca Eva Pinkelnig (en plena rehabilitación tras ser intervenida de una rotura de bazo por una caída) y la citada Klinec, que ha dado positivo por coronavirus hace unos días.