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En 2018, después de una larga racha de lesiones, caídas y malos resultados, el campeón del Cuatro Trampolines 2014 ponía punto final a su carrera como saltador. Pero ahora, tres años después de colgar los esquís, Diethart ha decidido volver a intentarlo.

La de Thomas Diethart es otra de esas historias curiosas que enaltecen el deporte de los saltos. 

Se crió en Tulln an der Donau, una pequeña localidad de la Baja Austria a orillas de Danubio. Cada fin de semana su padre tenía que llevar al pequeño Thomas a entrenar a Hinzenbach, recorriendo un largo camino de dos horas en coche. Allí siguió mejorando la instrucción como saltador que inició en su pueblo natal, donde el alcalde le construyó una pequeña rampa para que pudiera saltar. 

Fue cubriendo etapas y llegó al equipo nacional, con el que debutó en Copa Continental en 2011 y consiguió su primera victoria en Brotterode. Empezó a despuntar y en los dos años siguientes causó muy buena impresión. En el verano de 2013 completó una gran puesta a punto y su nombre empezó a sonar para el primer equipo nacional.

En el invierno de la temporada 2013-2014 comenzó saltando bien en el trampolín noruego de Rena y eso le valió el billete para debutar con su selección en la Copa del Mundo, en las habituales competiciones de Engelberg previas al Cuatro Trampolines. Y ahí llegó la magia. En la Tourneé hizo podio en Oberstdorf, ganó en Garmisch y se puso líder, y, tras un quinto puesto en Innsbruck, volvió a ganar en Bischofshofen. Con 21 años, en su primer mes en la Copa del Mundo.

En esa misma temporada también ganaba la plata olímpica por equipos en los Juegos de Sochi junto a Gregor Schlierenzauer, Andreas Kofler y Thomas Morgenstern. No se podía pedir más.

Pero en las siguientes temporadas, Diethart no volvió a ser el mejor y perdió su lugar en el equipo. Pero no se rindió e intentó volver a lo más alto, aunque sus planes se vieron truncados ​​por graves caídas y lesiones. La primera caída tuvo lugar en febrero de 2016 durante la Copa Continental en Brotterode, lo que provocó una conmoción cerebral y numerosas abrasiones faciales.

El joven austríaco regresó rápidamente al trampolín y compitió en la Copa FIS, una tercera liga para jóvenes y promesas. En 2017, justo cuando todo parecía volver a la normalidad, Diethart sufrió otra caída durante un entrenamiento en Ramsau, que le provocó otra conmoción cerebral y una lesión pulmonar. Después de este accidente, decidió poner fin a su aventura y en abril de 2018 anunciaba su retirada. Incluso, el año pasado formó parte del cuerpo técnico de Alemania como entrenador de juniors.

Parecía que nunca más volverá a saltar. Sin embargo, desde hace unas semanas el joven de 29 años se ha entrenado en el trampolín Bergisel de Innsbruck a la espera de un dictamen final de los médicos. En los últimos días, Thomas Diethart ha confirmado oficialmente que retoma su carrera “Os anuncio mi regreso. Como siempre, estoy en buena forma física y mentalmente preparado”, publicaba en su perfil de Instagram.

Lo que consiga a partir de ahora es una incógnita. Ya se sabe que... segundas partes nunca fueron buenas, ¿verdad Janne Ahonen? En cualquier caso, mucha suerte.