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Contrariamente a lo que podría pensarse tras la conclusión del pasado ciclo olímpico, tres de los veteranos saltadores de la Copa del Mundo han decidido darse una última oportunidad. Simon Ammann, Anders Fannemel y Roman Koudelka volarán un año más,

Todo el mundo daba por hecho su retirada, hasta él mismo la había presagiado el pasado verano, pero en cuanto el invierno se despidió hasta la próxima temporada Simon Ammann cambiaba su discurso. "Aún no he cerrado por completo la puerta", sentenciaba el tetracampeón olímpico. Dicho y hecho.

Como casi siempre, antes que ningún otro país, la federación suiza ha dado a conocer la composición de sus equipos nacionales para la próxima campaña. Y, oh, milagro, entre ellos vuelve a estar Simon Ammann.

Ocho saltadores suizos contarán con apoyo federativo este nuevo ejercicio. Killian Peier y Gregor Deschwanden estarán en el equipo nacional; Simon Ammann y Dominik Peter compartirán el equipo A; Sandro Hauswirth y Lean Niederberger lo harán en el B; y Remo Imhof y Yanick Wasser formarán parte del equipo C.

El caso de Anders Fannemel es bien distinto. El noruego se rompió el ligamento de la rodilla durante los entrenamientos del verano de 2019. Desde entonces, mucho sufrimiento, demasiados esfuerzos y poca motivación. Incluso tuvo que pelear denodadamente una ayuda económica que le permitiera subsistir durante estos años en los que no pudo competir.

Y, aunque Fannemel se ganó la confianza de Alexander Stoeckl al comienzo de la temporada, los resultados deportivos no fueron buenos. Sólo pudo sumar seis puntos para la Copa del Mundo en las competiciones de Ruka a principios del invierno, y desde mediados de Diciembre sólo participó, con éxito reducido, en la Copa Continental.

"Quizás soy más terco que la media de los mortales", confiesa riéndose Fannemel. "No me doy por vencido, aunque ha pasado bastante tiempo desde que estuve en lo más alto de este deporte. Pero vuelvo a estar motivado. Al margen de si acabo entrando en el equipo o no, vuelvo a sentirme a gusto con la rodilla, y ​​esa es una de las razones por las que lo intento de nuevo", confirmaba el noruego.

Roman Koudelka parecía ser otro de los candidatos a decir adiós esta primavera, sobre todo después de que los problemas físicos le hubieran obligado nuevamente a terminar la temporada de manera prematura a comienzos de Marzo.

La aceleración del previsible declive empezó en la pretemporada de 2020, con dos peligrosas caídas y sendas lesiones de tobillo y rodilla. Después de un período de rehabilitación, el checo regresó a la escena internacional a finales de 2020, pero las sensaciones eran tan malas que se vio obligado a pasar por el quirófano para terminar definitivamente con las molestias.

La pasada temporada fue un calco de la anterior. Reapareció en vísperas de un Cuatro Trampolines que tampoco disputó al completo por los malos resultados. Se dio una oportunidad en los Juegos de Pekín, pero la espalda volvió a dejarle parado pocas semanas después. 

Pero Koudelka quiere otra oportunidad, y, junto al entrenador Vasja Bajc, ya está preparando la próxima temporada con la intención de que sea un buena manera, quizás, de despedirse.

Fuente: skijumping.pl