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Tras el nombramiento de Janne Väätäinen como máximo responsable del equipo finlandés será su compatriota Jani Klinga el encargado de preparar a los saltadores chinos para la aventura olímpica de 2022 después de los innumerables cambios habidos en los últimos años.

Sin duda, el proyecto olímpico "Pekín 2022" seguirá siendo una prioridad deportiva para el país oriental en estos próximos dos años. Y puesto que el nivel de sus saltadores es bastante pobre, los dirigentes no han escatimado recursos para que sus representantes no desentonen ante sus rivales y el mundo entero.

En el otoño de 2018, el famoso entrenador finlandés Mika Kojonkoski, que dirigió el proyecto desde Kuopio, se convirtió en coordinador del programa de reconstrucción de los saltos en China. Más tarde, el austriaco Heinz Kuttin también participó como técnico del equipo femenino.

Mientras que Kojonkoski se ocupó de cuestiones organizativas, el cuerpo técnico del equipo masculino quedó en manos de Janne Väätäinen y de los eslovenos Jure Radelj y Miran Zupancic, lo que permitió a los saltadores chinos entrenar no solo en Finlandia, sino también en Planica, donde aprovecharon las grandes infraestructuras en saltos de esquí.

A pesar de la complicada situación actual en todo el mundo, los chinos no tienen la intención de abandonar el proyecto "Pekín 2022". Y para darle continuidad han contratado a Jani Klinga como nuevo entrenador del equipo nacional masculino. El técnico, de 44 años, que se curtió como entrenador junto al experimentado Kari Yliantilla y que llegó a dirigir hace unos años al equipo nacional de Finlandia.

"Es una gran oportunidad para participar en algo realmente interesante. Estamos construyendo un equipo. Tenemos saltadores con varios años de experiencia en entrenamiento, pero en términos de competitividad este es un equipo sin experiencia", aseguraba Klinga.

Anteriormente Klinga había trabajado con los juniors de China, pero ahora tendrá un papel mucho más importante.