Por fin llegan buenas noticias desde el hospital de Ljubljana donde el saltador noruego sigue ingresado tras la terrible caída que sufrió el pasado jueves en el trampolín de vuelo de Planica. Tande ha salido del coma y su estado evoluciona muy favorablemente.

Las imágenes de la caída de Daniel Andre Tande no se nos olvidarán fácilmente. Todo el entorno de los saltos de esquí, los millones de aficionados de todo el mundo, sus compañeros y especialmente su familia entraron en pánico en los minutos posteriores a la tragedia.

Por suerte, las asistencias eslovenas intervinieron con rapidez y el noruego pudo ser tratado y estabilizado correctamente en el hospital de Ljubljana.

Tande fue inmediatamente puesto en coma inducido mientras se sometía a todos los exámenes necesarios para evaluar su estado y especialmente sus funciones vitales. Milagrosamente, los resultados de la caída no han sido especialmente "graves", sin olvidar por supuesto la importancia que ya tienen un pulmón perforado, una clavícula rota y el lógico estado de shock.

Este mismo domingo, los médicos decidieron sacarlo gradualmente del coma y este lunes por la mañana Tande ya pudo hablar con su familia y su novia, a los que reconoció sin problemas. Su familia y sus compañeros de equipo por fin pudieron suspirar con alivio después de haber pasado unos días muy difíciles.

"Es una alegría enorme, todos estábamos muy preocupados y fue imposible quitarnos de la cabeza la caída durante todo el fin de semana en Planica. Tener un compañero en estas condiciones no es agradable", comentaba esta misma mañana Halvor Egner Granerud.

La familia de Tande quiso agradecer sobre todo los cuidados dispensado por los médicos: "Estuvieron fantásticos, trataron a Daniel como a un rey".