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Alexander Stoeckl es uno de los entrenadores que, según muchos austriacos, podría haber reemplazado a Heinz Kuttin. Pero tiene contrato con los noruegos hasta 2022 y parece que, de momento, no le interesa demasiado ser el entrenador del equipo de su país.

“Felder es una elección interesante pero, a la vez, sorprendente. Me parece que no fue la primera opción de la federación austriaca. Es posible que decidieran contratarle después de que otros candidatos rechazasen la oferta, pocos lo consideraban candidato cuando hablaron conmigo sobre este tema.”

“Felder tiene una gran experiencia y es alguien totalmente diferente de Kuttin. Kuttin es un pedagogo, Felder, en cambio, es muy duro. Le gusta lanzar un desafío a todo el grupo para que trabajen al máximo. Creo que es un buen momento para que este tipo de persona aparezca en la Copa de Mundo. Felder me enseñó a ser realista, directo, y que el deportista es lo más importante”, comenta Stoeckl, que en la temporada 1996-97 fue ayudante de Andreas Felder cuando éste guiaba al equipo austriaco por primera vez.

“La federación austriaca contactó conmigo, pero seguramente lo hicieron también con otros entrenadores. Aunque hubiera demostrado interés, no sé si el puesto habría sido mío. No me importaba ser entrenador de Austria. En Noruega preparamos un plan para los Juegos Olímpicos en Pekín, los próximos cuatro años están claros y no es posible que vuelva a mi patria”, señala el entrenador.

“Tengo que preocuparme por mi familia y por mí mismo. Ser entrenador de Austria dentro de cuatro años no es mi objetivo, pero puede ser posible. Después de cumplir el contrato actual, tengo la posibilidad de empezar a trabajar en la Academia de Stams. Es algo interesante, es un trabajo que da muchas satisfacciones, ya que uno puede influir en el desarrollo de los adolescentes. Por ahora lo más importante es conseguir los mejores resultados con el equipo noruego. Pase lo que pase, creo que valió la pena salir de Austria para ganar experiencia.”

“Espero que la federación austriaca lo entienda. Mandar a sus entrenadores al extranjero es un valor añadido. Después pueden volver a su país y compartir nuevas ideas. Tenemos buenísimos entrenadores austriacos por todas partes. Nuestra nivel técnico es altísimo, especialmente en la escuela en Stams. Allí se puede trabajar con jóvenes de entre 14 y 19 años, se pueden probar muchos métodos y es posible sacar conclusiones sin asumir consecuencias. La filosofía es muy importante. El deportista joven no sólo tiene que conseguir buenos resultados, sino también convertirse en un hombre valioso. Es una gran responsabilidad”, concluye Stoeckl.

Fuente: nettavisen.no