A pesar de que Artti Aigro logró los mejores resultados del equipo estonio este verano, el líder sigue siendo Martti Nomme. Aunque de momento no ha conseguido éxitos espectaculares, el saltador más experimentado de Estonia ha calificado como buenos los últimos meses y mira con optimismo la temporada olímpica.

El saltador de 24 años se pone a sí mismo objetivos muy ambiciosos: "Si hablamos de números, consideraría como buena esta nueva temporada si tanto en los Juegos Olimpicos como en la Copa del Mundo pudiera estar entre los diez mejores. Además, mi objetivo es llegar a los 230 metros en trampolín de vuelo. Estas cifras son mis objetivos y sigo trabajando para poder conseguirlos."

Quizás sea un listón demasiado alto para un saltador que nunca ha sumado puntos en Copa del Mundo y que el invierno pasado no superó ninguna Calificación. Entonces, ¿de dónde saca tanta ambición?

"Estoy trabajando muy duro para poder conseguirlo todo, además el verano fue muy bueno desde todos los puntos de vista. Hace años siempre faltaba algo, pero esta vez todo ha ido bien. Últimamente, en los entrenamientos he podido compararme con los equipos nacionales de otros países y, de verdad, me falta poco para estar a su nivel. Los saltos de esquí son un deporte delicado y a menudo las innovaciones influyen mucho en los resultados, puede pasar de todo".

Nomme decidió jugárselo todo a una carta y practicar este deporte de forma profesional: "En primavera me pregunté cuánto anhelaba el éxito y cuánto tiempo podía dedicar. Opté por objetivos ambiciosos y empecé a trabajar muy duro. Empiezo y acabo el día entrenando."

El año olímpico ha traido a los saltadores de Estonia una gran ayuda de su Federación, que ha apostado por ofrecer las mejores condiciones posibles a sus deportistas, de las que también disfruta Nomme. "El año pasado trabajé en Finlandia para ganar dinero,compatibilizando trabajo y deporte. Todo esto me impidió entrenar lo suficiente en el periodo más importante para cada saltador, primavera- verano, y esa falta de entrenamiento me pasó factura todo el invierno. Fue una experiencia muy valiosa que recordaré hasta el final de mi carrera. Pero ahora puedo dedicar todo mi tiempo a los saltos."

Este verano Nomme no sólo ha trabajado la preparación física, sino también la psicológica. "Puedo decir con sinceridad que nunca en mi vida he estado en mejor condición física que ahora. También trabajé mucho mi autoconfianza. Leí muchos libros sobre este tema e hice varios ejercicios para mejorar este aspecto, lo que me ayudó a afrontar con más tranquilidad las competiciones".

Últimamente el estonio ha tenido problemas con su equipación.: "Durante la temporada intentaba solucionar los problemas con el traje a marchas forzadas, lo que me consumió demasiado tiempo y energía. Esta vez, en verano hemos podido hacer las pruebas suficientes para prepararnos con antelación para el invierno. Además, por fin he encontrado mis esquís ideales".

Fuentes: ohtuleht.ee, postimees.ee, vsport.ee, skijumping.pl

Comparte este artículo

Submit to DeliciousSubmit to DiggSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to StumbleuponSubmit to TechnoratiSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn