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Aquel 6 de Enero de 2018 varios ex saltadores españoles se reunían frente a la tele para ver cómo Kamil Stoch ganaba el Cuatro Trampolines en Bischofshofen. A pesar del paso de los años conservan su amistad, la pasión por los saltos y su fascinación por volar. Es una tradición tan secular que cada año, el día de Reyes, se reunen para ver la última cita del torneo más prestigioso del mundo.

Este es un artículo publicado en www.skijumping.pl por Katarzyna Eron (colaboradora de esta web) y Adrian Dworakowski. Provistos de un extenso material en forma de recuerdos, los autores han preferido huir del habitual relato narrativo para dar voz a los propios saltadores y que fueran ellos quienes contaran esa historia romántica que terminó repentinamente a mediados de los 90, después de que la federación española decidiera retirar los fondos para este deporte. Es un precioso viaje en el tiempo.

 

Los protagonistas

Bernat Solá
Nació en Mataró, el 25 de septiembre de 1965. Saltó en 1973-1992. Fue el único saltador español que participó en dos Juegos Olímpicos: Sarajevo 1984 y Calgary 1988. Su récord es también récord nacional, 141 metros.

Toni Comas
Nació en Barcelona el 4 de enero de 1963. Saltó en 1975-1981.

Jesus Lobo
Nació en León, el 9 de junio de 1969. Saltó en 1981-1991. Su récord oficial es de 116 metros, obtenido en Ironwood, y 121 metros no oficiales en Planica.

Albert Bofill
Nació el 26 de junio de 1964 en Barcelona. Hizo su último salto el 18 de enero de 1981, que terminó en una caída y que le condenó de por vida a una silla de ruedas.

Luis Fajardo
Nació en Madrid el 29 de mayo de 1963. Saltó en 1973-1984. Fue el entrenador del equipo español en 1985-1996.

Juan Meno
Nació en Puigcerdá el 21 de septiembre de 1962. Saltó en 1972-1983. Su récord es de 90 metros, logrado en Garmich-Partenkirchen en 1982.

Alex Velasco
Nació en Zurich, el 25 de junio de 1965. Su récord oficial es de 65,5 metros, no oficial 73.

José Ignacio de Rivera
Nació en Barcelona el 29 de diciembre de 1962. Saltó en 1973-1985. El salto más largo, 124 metros, lo realizó en 1986 en Bad Mitterndorf. Participó en los Juegos Olímpicos de Sarajevo 1984.

 

Los inicios

Luis Fajardo: "Aunque nací en Madrid, hice mis primeros saltos en la lejana La Molina durante un curso organizado por la federación española. Fue en la primera mitad de los años 70, tenía 9 años en ese momento y saltaba con tablas de esquí alpino. En el mejor intento conseguí 20 metros. Más tarde, mientras aún vivía en Madrid, entrené en el trampolín de Navacerrada, por lo que puede decirse que de alguna manera comencé a saltar en serio en Madrid. Aquel trampolín era muy pequeño (K30), pero me causó una gran impresión porque era una estructura metálica que aumentaba ópticamente su tamaño. No era un trampolín muy profesional, y tengo la impresión de que se construyó un poco a simple vista".

Alex Velasco: "Nací en Zurich, pero enseguida me trasladé con mis padres a España, donde crecí, y allí vi los saltos por primera vez. Siempre me llamaron la atención, los veía desde muy joven, como cualquier español, siempre el 1 de enero en Garmisch Partenkirchen, justo después del concierto de Viena. La televisión española los ofrecía todos los años. Salté en el trampolín de Navacerrada por primera vez durante un curso organizado por la Federación castellana en la temporada 1979-80. En aquelmomento, Luis María Salcedo, hijo del director de la federación madrileña, entrenaba conmigo, con un mono y unos esquís totalmente profesionales que habían pertenecido al campeón finlandés Pentti Kokkonen, ganador del Cuatro Trampolines."

Jose Rivera: "Vivía en Barcelona e íbamos a La Molina casi todos los fines de semana, está a solo dos horas de distancia. Allí, muy cerca de las pistas de esquí, mi familia tenía un chalet que construyó mi abuelo. Mis padres finalmente me inscribieron en un curso de saltos de esquí y así comenzó todo. Tenía apenas 11 años por entonces. Justo al lado del trampolín Font Canaleta (K30) se organizó un curso de iniciación y allí empezamos. Pero rápidamente pasamos al trampolín porque ya habíamos practicado esquí alpino y los esquís no tenían secretos para nosotros. Creo que los primeros esquís de saltos nos llegaron en 1975. Más tarde, de lunes a miércoles estaba en Barcelona estudiando arquitectura, y de jueves a domingo entrenaba con el equipo."

Juan Meno: "Mi padre hacía trabajos de mantenimiento en los trampolines en verano e invierno. En algunas vacaciones, creo que alrededor de 1971-1972, cuando tenía 9-10 años, el presidente del club catalán, Jordi Aimat, junto con Josep Serra, mi primer entrenador, le preguntaron a mi padre si le gustaría inscribirme en el curso de saltos. Así empezó todo. Lo probé, me gustó. Vivía entonces en La Molina, en Turo de La Perdiu, un restaurante familiar, bastante cerca del trampolín".

 

Los entrenadores

Luis Fajardo: "Tengo muy buenos recuerdos de los tres entrenadores que tuve. El esloveno, Ivo Cernilec, me enseñó todo lo que debía saber para saltar bien. Era un hombre grande y alegre. El suizo Francis Perret fue el más avanzado en materia técnica. Finalmente se hizo cargo del equipo el austriaco Willi Purstl, fue el más profesional de todos. Bajo su atenta mirada podías saltar con seguridad en los trampolines K90. Luego, ya como entrenador, ayudé a Willie durante varios meses y de él aprendí los conceptos básicos sobre cómo entrenar a los chicos. Luego estuvo el checo Josef Samek, que me aportó muchas innovaciones técnicas. De Vasja Bajc, aparte de su conocimiento técnico, aprendí a moverme mejor en el mundillo de los entrenadores. Más tarde, viviendo un año en Innsbruck con mis mejores saltadores y entrenando todos los días en Stams, pasé muchas horas en la torre de jueces con otros entrenadores austriacos. Siempre fueron muy amables con nosotros y me dieron muchos consejos que aumentaron mis conocimientos. Recuerdo muy bien las conversaciones con Paul Ganzenhuber en aquellos días. Cuando saltaba, me gustaba participar en competiciones internacionales, independientemente de los resultados, pero los chicos a los que entrené no solo buscaban divertirse, sino también buenos resultados. Recuerdo estos dos períodos como años maravillosos. Mi trabajo como entrenador fue muy difícil porque teníamos pocos medios, aunque lo hacía con gusto. Recuerdo que varias veces tuve que preparar el trampolín K75 completamente solo después de una gran tormenta de nieve. La gente que me veía pensaba que estaba loco. Los dos problemas principales con los que tuve que lidiar fueron adquirir el material adecuado para mis saltadores y hacer viajes largos en furgoneta por Europa Central, a veces incluso conducir 24 horas sin descanso."

Bernat Sola: "Luis Fajardo me llevó a conseguir mis mejores resultados, también fue un amigo muy especial."

Jose Rivera: "Recuerdo muy bien a Ivo Cernilec, fue nuestro primer entrenador y nos hizo amar los saltos. Pero, de hecho, mi período más exitoso fue el que pasé con Willie Purstl. Logré los mejores resultados con él. Willie logró crear un equipo profesional."

Alex Velasco: "Recuerdo con nostalgia a Ivo Cernilec, una gran persona. Después de nuestra primera competición en Autrans, Tomás Cano, Bernat Sola y yo fuimos a Kranj en su Mercedes 180D. Vivímos en su casa y nunca olvidaré aquellos momentos."

Juan Meno: "Tengo muy buenos recuerdos de Josep Serra, mi primer entrenador. Recuerdo bien al yugoslavo Ivo Cernilec. Por cierto, un invierno que visité Eslovenia, pregunté por él, pero nadie pudo ayudarme. Supe por mis amigos que había muerto hacía unos años. Tengo buenos recuerdos personales. Un día en Sierra Nevada, donde íbamos a preparar el salto, nos perdimos en medio de una niebla muy espesa, deambulando durante bastante tiempo. Hubo quien pensó que habíamos ido de fiesta a Granada. Lo pasamos muy mal, llegamos al trampolín al día siguiente. Por suerte encontramos una cabaña en el monte donde pudimos quedarnos. Pasamos mucho miedo."

Jesus Lobo: "Todo parecía fácil con Luis Fajardo. Tuve una buena relación con Josef Samek y Vasja Bajc, trabajé con Willi durante bastante tiempo... Realmente no puedo decir quién fue el mejor."

 Joaniquet Angel y equipo espanol 1985

 

Los ídolos

Toni Comas: "Ciertamente tuve un ídolo, pero hoy no recuerdo quién era (se ríe)."

Jose Rivera: "Mi primer ídolo fue Toni Innauer, y luego, cuando participé en la Copa del Mundo, admiraba a Matti Nykaenen. Era genial verlo, lo hacía todo fácil, sin esfuerzo..."

Luis Fajardo: "Sin duda, Toni Innauer. Me encantaba su perfección. Nuestro entrenador Willi Purstl nos ponía películas donde se veía su salto de 176 metros, con el que batió el récord del mundo, y obtuvo una nota de enueño. En la misma cinta se veía el salto de Walter Steiner y un ruso, que no recuerdo ahora. Pero solo Innauer me impresionó, y siempre me fijaba en él. Aunque vi este salto muchas veces, nunca encontré el más mínimo error que pudiera darle menos de 20 puntos."

Alex Velasco: "Primero fueron Armin Kogler y Hubert Neuper, hasta que apareció Matti Nykkaenen."

 

Los Juegos Olímpicos

Bernat Solá: "Tenía solo 18 años cuando competí en Sarajevo. No tenía experiencia y estaba bastante nervioso, pero tenía muchas esperanzas y los ojos bien abiertos para ver todo lo que sucedía a mi alrededor. El acontecimiento en sí eclipsó los malos resultados. Cuatro años después me sentí más decepcionado porque pensaba que podía haber conseguido más."

Jose Rivera: "Los Juegos Olímpicos fueron algo... lógico para mí. Desde la llegada de Willi Purtstl había progresado mucho en lo deportivo. Juan Meno y yo fuimos los primeros saltadores que comenzaron a destacar en aquel tiempo. Más tarde, Juan dejó los saltos porque tuvo que hacer el servicio militar. Bernat Sola fue quien tomó el relevo y comenzó a participar en competiciones internacionales. Los años 1982-85 fueron mi mejor etapa y me tomé los Juegos Olímpicos simplemente como otra competición más. Aun así, me aportó muchas emociones positivas; Recuerdo que los tres saltamos de alegría cuando nos dijeron que seríamos olímpicos. Al llegar a Sarajevo, me encantó la magnitud del evento, fue genial vivir en la villa olímpica con tantos atletas, todo estaba tan bien organizado ... Después del entrenamiento, por la noche, veíamos otras competiciones como el patinaje sobre hielo o el hockey. Algo fabuloso."

Jesús Lobo: "Un año antes de los Juegos de Calgary sufrí una lesión en el tobillo justo antes del Mundial Junior en Gallio (Italia). Aunque todo estaba listo para que fuera a los Juegos Olímpicos, finalmente se decidió que no iría a Canadá. Y ya no llegué a los siguientes Juegos."

 

La Copa del Mundo

Jose Rivera: "Desde el principio, cuando llegó Willa Purstl, empecé a clasificarme para competiciones internacionales. La primera fue el Campeonato Mundial en Oslo en 1982, donde fui con Juan Meno y Tomás Cano. Desde la temporada 1981/82 hasta 1986/1986 participé en todas las ediciones del Cuatro Trampolines, y también en competiciones de la Copa del Mundo. También competí en el Mundial de Seefeld y en los Mundiales de Vuelo en Kulm. Obtuve mi mejor resultado internacional en la Copa de Europa en 1983 en Chamonix, donde fui sexto."

Bernat Sola: "Saltaba regularmente en la Copa del Mundo, y el mejor resultado lo conseguí en Sapporo, donde fui decimocuarto y logré dos puntos para la clasificación general. También establecí varios récords España, el primero en Planica, de 140 metros, siendo el primer saltador español que participaba en una competición de vuelo. No pegué ojo en toda la noche visualizando cómo debía salir desde la puerta. Y salió bien, lo hice perfectamente! Más tarde, en 1987, salté 141 metros en Kulm. Esta distancia sigue siendo el récord oficial de España. Tengo que reconocer, aunque suene a falsa modestia, que pude haber superado los 160 metros, pero durante el vuelo me asusté porque uno de los esquís se movió un poco y aterricé mucho antes."

Jesus Lobo: "Participé en la Copa de Europa y en la Copa del Mundo. Mis mejores resultados son un 10º puesto en la Copa del Rey, 14º en la Copa de Europa y 41º en la Copa del Mundo en Thunder Bay."

 

Objetivos

Bernat Sola: "Siempre quise ganar algo. Mis mayores éxitos son el récord nacional español (141 metros), los puntos de la Copa del Mundo ganados en Sapporo, ganar la competición de la Copa de Europa en La Molina, y ganar, tanto individual como por equipos, en verano en Les Rousses (Francia)."

Luis Fajardo: "Mi mayor objetivo era no matarme en el trampolín. No, es broma, por supuesto. Como cualquier saltador, soñaba con ganar la Copa del Mundo o los Juegos Olímpicos, pero en realidad me bastaba con volar seguro en grandes trampolines para estar satisfecho. Estoy contento de haber alcanzado el nivel con el que salté regularmente en trampolines de 90 metros en muchas competiciones internacionales. Tenía muchas ganas de saltar en los de 120 metros y participar en la Copa del Mundo, pero no pude lograrlo porque tuve que dejar de saltar con 20 años para hacer la mili".

Jesus Lobo: "Mi sueño era ser olímpico, pero fracasé. Sin embargo, el objetivo era puntuar en la Copa del Mundo y en la Copa de Europa y logré hacerlo en este último caso. En mi época solo puntuaban los 15 primeros, por lo que era mucho más difícil."

Alex Velasco: "Mi objetivo siempre ha sido ir a los Juegos y participar en la Copa del Mundo. Nunca he logrado nada que valga la pena mencionar. Cuando había 10-12 saltadores, Willi Purtsl llegó y se concentró en crear el equipo A y el B. Más tarde, entrenó al equipo A y abandonó al B. Por ese dejé de saltar, me sentí frustrado."

Juan Meno: "Quería ser campeón de España e ir a los Juegos. Pude ser campeón nacional dos veces, pero me quedé en subcampeón. También fui tercero otras dos ocasiones. Gané muchos trofeos y medallas en Cataluña, y en Thunder Bay, durante el entrenamiento oficial, fui segundo. En mi primer Cuatro Trampolines batí el récord nacional, salió publicado en la prensa y me puse muy contento. También fui el primero en varias competiciones regionales en Alemania. Bueno, no pude disputar los Juegos de Sarajevo. Estaba haciendo la mili y el ejército solo me permitía salir el día antes de la competición. No tendría tiempo para entrenar adecuadamente y adaptarme."

 

El final de la carrera

José Rivera: "Al acabar mi carrera pasé por un momento difícil, tuve que concentrarme en los estudios y decidir cómo iba a ganarme la vida. En aquel momento tenía 25 años. Habiamos conseguido mucho, pero no había un futuro brillante por delante. Por la escasa tradición y popularidad de los saltos en España, nunca pensé que podría vivir de este deporte y me surgieron dudas. Decidí continuar mis estudios y seguir saltando de alguna manera. Entrené a jóvenes durante dos años, combinándolo con los estudios."

Luis Fajarado: "Dejé de saltar cuando me di cuenta que no podía dar más como saltador. Esto coincidió con el servicio militar, y en España significaba que tenías que convertirte en adulto y pensar en el futuro. Recuerdo que mis últimos saltos fueron en nuestro trampolín K-90 de Astun. Ya estaba en el ejército y me dieron una semana libre para poder participar en la competición. Habían pasado nueve meses desde la última vez que me había puesto unos esquís, y debido al mal tiempo no pudimos entrenar hasta el mismo día de la competición. Salté en la serie de prueba, y luego caí en la primera ronda, pero no me pasó nada grave. Llegados a este punto, decidí que era mi último salto. Luego, como entrenador, intenté saltar en trampolines en los que nunca antes había tenido esa oportunidad, como en Kandersteg."

Alex Velasco: "Dejé de saltar porque no logré mis objetivos y comencé a formarme como piloto privado. Aunque recibí una beca deportiva para poder continuar mi entrenamiento en Barcelona, ​​sabía que ya no tenía sentido y me dediqué a mis estudios de aviación."

Jesús Lobo: "No hubo mucho apoyo por parte de la federación. Dejé de entrenar por culpa de una lesión y luego fui perdiendo la motivación".

Juan Meno: "Mi carrera terminó cuando no pude ir a los Juegos Olímpicos, en cierta forma empecé a perder la alegría. Lo siento pero así es la vida."

 

Caídas

Albert Bofill: "Me caí en el trampolín de La Molina, me rompí la espalda y desde entonces sigo en silla de ruedas. Puedo decir que, al margen de algunas diferencias, mi vida fue y es como al de cualquier otro ser humano. Estoy muy agradecido a mi familia y amigos porque nunca me cortaron las alas y siempre me motivaron. Les debo mucho de mi actitud positiva hacia la vida. Hoy soy una persona feliz, tengo una esposa a la que amo y una hija de la que estoy orgulloso. Solo echo de menos caminar por la montaña, aunque durante mucho tiempo también eché en falta saltar".

Jesus Lobo: "Tuve varios accidentes... El más peligroso sucedió en Les Rouses, en Francia. Me rompí la tibia de la pierna izquierda y tardé más de seis mese en recuperarme."

Bernat Sola: "Acabo de romperme los ligamentos del tobillo."

Luis Fajardo: "La caída más peligrosa que recuerdo fue la de Autrans, en verano, cuando me caí durante la recepción. Tuve mucha suerte porque pude haberme matado. También recuerdo que me caí durante mi primera competición internacional, los nervios me pudieron y olvidé apretar la fijación, así que el esquí se me vino encima. Fue en un trampolín en Eslovenia y, afortunadamente, no me pasó nada. Luego tuve algunas fracturas por caídas realmente estúpidas."

Toni Comas: "Recuerdo exactamente mi accidente más peligroso. Un trampolín de 50 ó 70 metros en Alemania. Era verano y teníamos que tener los esquís bien encerados para que se deslizaran. Pero lo más importante era que el césped artificial estuviera bien húmedo. Por alguna razón, cuando estaba listo para saltar, los esquís no deslizaron y bajé boca abajo toda la rampa. Tuve la suerte de que el delegado de la Federación Catalana estuviera alerta y esperándome al borde. Afortunadamente, no nos pasó nada y pude seguir saltando."

Alex Velasco: "Tuve muchas caídas, pero solo una vez me rompí el coxis, lo que me impidió participar en una competición en Francia. Mi accidente más peligroso ocurrió cuando estaba subiendo las escaleras del trampolín de Astun. Me caí de culo y casi me mato con un trozo de hierro que me arrancó la ropa desde la nuca hasta las botas. Sucedió durante la Universiada en 1981, donde estuve como traductor de alemán, porque tenía 16 años y aún no podía participar. Un japonés vio lo que sucedió y me dio su chaqueta y unos pantalones que José Rivera aún conserva hoy en día."

 

Viajes

Jesus Lobo: "¡Me encantaban nuestros viajes... aunque fueron muchas horas en furgoneta! Solo íbamos en avión a los países escandinavos, a América y a Japón. Se pueden contar muchas anécdotas de esta época... Nuestra furgoneta era vieja y muchas veces en invierno no arrancaba por la mañana, así que teníamos que empujarla y nos acordábamos del equipo de bobsleigh."

Luis Fajardo: "Recuerdo con cariño el viaje a Japón. Siempre nos trataron con respeto. Hay muchas anécdotas. Una vez fuimos a la Copa del Mundo en Zakopane. Ya era entrenador y fui con Bernat Sola, mi único saltador. El calendario de la FIS tenía una fecha concreta para la competición, pero se adelantó sin previo aviso. Bernat y yo volamos en avión a Varsovia y allí alquilamos un automóvil para ir a Zakopane. Por el camino, paramos a cenar, la tele estaba encendida y estaban hablando de una competición de saltos. Cuando le preguntamos al camarero de qué estaba hablando, respondió que la prueba de saltos que había tenido lugar esa mañana en Zakopane. Dijimos que era imposible porque nosotros íbamos a esa competición. Al día siguiente, cuando llegamos a Zakopane, todos estaban reunidos. Se portaron bien con nosotros, nos pagaron el hotel."

 

Tras el final de su carrera...

Albert Bofill: "Estudié ingeniería, trabajo en la industria. Siempre me ha gustado el deporte. Jugué al tenis y participé en competiciones de sillas de ruedas, incluido el esquí. Ahora corro en silla de ruedas."

Bernat Sola: "Durante veinte años trabajé como instructor de esquí alpino, también realicé varios trabajos durante el verano."

Luis Fajardo: "Junto a mi hermano, y socio, llevo una agencia de comunicación, en la que asesoramos a empresas sobre temas y estrategias de comunicación para sus negocios. Mi única relación con el deporte es comentar en Eurosport en algunas pruebas de la Copa del Mundo o Juegos Olímpicos. Además, trato de hacer que mis tres hijos, incluida una hija, se diviertan practicando deporte. Todos juegan al fútbol y uno de ellos está en el equipo juvenil de la federación española."

Toni Comas: "Trabajo en una escuela de idiomas. Todavía participo en competiciones de esquí alpino para veteranos."

Alex Velasco: "Soy piloto de líneas aéreas. A los 17 años comencé a volar y ya no paré. Después de 25 años en Iberia (1989-2014), me instalé en Abu Dhabi, y soy comandante de B777 y B787 en Etihad Airways. Todavía esquío siempre que puedo, pero no hago nada más relacionado con el deporte. Un día me encontré con un amigo austriaco, un magnífico saltador, Armin Keller, que también es piloto y voló en Tyrolean Air."

Jose Rivera: "Me dedicó al diseño de interiores y practico deporte como hobby. Dirijo una pequeña empresa de renovación y venta de muebles. Estoy feliz porque hago algo que me gusta. Vivo en Granada."

Jesus Lobo: "No hago profesionalmente nada relacionado con el deporte. Soy representante de ventas de una empresa de bebidas alcohólicas."

Juan Meno: "Trabajo para una conocida empresa con una sucursal en España que se ocupa del servicio de estaciones de esquí. Soy técnico de postventa."

 

Los saltos en la actualidad

Luis Fajardo: "Claro que los sigo. Soy de la opinión de que un saltador lo es toda la vida. Siempre que puedo, trato de no perder ninguna de las competiciones por televisión. Lamentablemente, no puedo asistir a ninguna porque se celebran lejos de España, y tengo una familia, tres niños pequeños que ahora requieren toda mi atención. Los saltos han cambiado, son más profesionales, incluidos los premios en metálico que no existían antes. En cuanto a técnica, aparte de pequeños detalles, en realidad es lo mismo que era en mi tiempo, pero han cambiado algunas cosas, como las fijaciones. Las medidas de seguridad también han cambiado, a mejor. Es lamentable que a la federación española no le importe este deporte en absoluto. Además, los trampolines que aún quedan están abandonados. Algunos, como el de Navacerrada, han desaparecido. Otros, como en La Molina, están parcialmente demolidos El único que sigue en pie es el de Astun, que está completamente aislado, entre las montañas. Los niños que desean saltar no pueden hacerlo porque el trampolín es demasiado grande para los principiantes."

Alex Velasco: "Siempre que puedo, los veo. Todo ha cambiado: vuelos, técnica, pero la esencia es la misma. Siempre recuerdo cómo llegábamos a la competición, en viejas furgonetas, y congelados, sin un buen equipo. Y veíamos a los austriacos, alemanes, franceses y suizos y otros, con equipos profesionales y mucho personal técnico. Nos daba envidia, pero lo que teníamos también tenía su encanto y valor para nosotros."

Juan Meno: "Sí, siempre que puedo, los sigo. Incluso vi muchas transmisiones la temporada pasada. ¿Qué ha cambiado? Material, fijaciones, esquís, estilo de vuelo."

Jesus Lobo: "Siempre que puedo, los veo en Eurosport. Los mayores cambios son principalmente las compensaciones por el viento y las puertas de inicio. Es cierto que facilitan la competición, pero esa puntuación no me convence. A veces me parece que ese sistema no es fiable."

Fuente: www.skijumping.pl

(También recomendamos la lectura de dos artículos sobre la historia de los saltos de esquí en España y sobre otro de aquellos pioneros, Angel Joaniquet, olímpico de Sarajevo)